El trabajo es la causa eficiente en el proceso de producción del valor económico. Aquella tendencia del pensamiento económico que daba lugar a la consideración exclusiva de la Tierra como causa material, y prácticamente única del valor es una simplificación errónea intolerable en todo análisis económico. El trabajo humano, causa activa eficiente -que tiene siempre presentes los fines a los que su actividad productiva se dirige- es el factor fundamental ya que –además- en él se incluyen también la empresarialidad y la investigación, la invención y el desarrollo.
Bien podemos entender entonces la economía como ese proceso dinámico, acumulativo y expansivo en valor que consiste en la transformación ordenada de la materia generación tras generación de cara a una vida mejor y proporcionadamente más adecuada para el mayor número de personas. Es esa lucha constante por erradicar la pobreza en todos sus aspectos. Éste es uno de los grandes objetivos que la humanidad está tratando de alcanzar desde los siglos originales perdidos en el tiempo.