FUNDAMENTOS DEL VALOR ECONÓMICO – Introducción

INTRODUCCIÓN            Los investigadores de la ciencia económica, de forma explícita o implícita, se han venido cuestionando en sus trabajos, desde siempre, las preguntas básicas de su ciencia: ¿Por qué valen las cosas? ¿Qué es el valor económico? ¿Cómo poder medirlo? ¿Cómo compararlo? ¿Cómo incrementarlo? Incluso toda persona se plantea, de una manera o de… Continue reading FUNDAMENTOS DEL VALOR ECONÓMICO – Introducción

Kramen cita al historiador  William L. Schurz

Kramen cita al historiador  William L. Schurz quien en un estudio publicado en 1939 “describía las riquezas del galeón de Manila, solitario bajel que durante más de dos siglos surcó las aguas del Pacífico entre Asia y Acapulco llevando en sus bodegas las fortunas y esperanzas de españoles, mexicanos, chinos, japoneses y portugueses, y auténtico símbolo… Continue reading Kramen cita al historiador  William L. Schurz

Por supuesto este no es el caso de desarrollar toda una teoría en torno a la metáfora

Por supuesto este no es el caso de desarrollar toda una teoría en torno a la metáfora, por lo que no voy a contemplar las variadas definiciones que en torno a la misma han surgido en los últimos años. En líneas generales me centro en los aspectos clásicos de considerar tropo o metáfora a aquella… Continue reading Por supuesto este no es el caso de desarrollar toda una teoría en torno a la metáfora

El Estado reivindica que la legitimidad de las vastas incursiones que emprende contra las libertades y haciendas de sus súbditos estriba en su carácter democrático. Pero en realidad, la democracia actual no es un idílico gobierno del pueblo sino una lucha cruda por el poder protagonizada fundamentalmente por los políticos, una lucha en la que parece convenirles la demagogia, el engaño, las medidas verdades y las promesas irrealizables. De lado de los votantes, el peso de cada uno en el resultado final es tan pequeño que para ellos lo racional es despreocuparse, descansar en ideologías y abstenerse de cualquier tipo de contacto desinteresado con la política. El mercado de la política, estudiado por otra nueva y fértil rama de las ciencias económicas, la “elección pública”, tiene también fallos, y muy considerables. Los votantes, por ejemplo, no podemos discriminar entre las decisiones de nuestros gobernantes, que nos parecen acertadas y las otras. Votamos y estamos encadenados a nuestro voto hasta las próximas elecciones. En el mercado económico solemos discriminar, y no nos vemos forzados a adquirir lo que no deseamos.

 La posibilidad de expansión del Estado deriva de que ha trasladado a campos económicos un criterio fundamental de su funcionamiento político, el de la mayoría. Hoy no solo se decide por mayoría quien va a gobernar sino también cuántos impuestos nos va a cobrar. Esto abre muchas posibilidades de crecimiento y abuso del poder, de modo que los políticos jueguen con los ganadores y los perdedores a que dicho sistema inevitablemente da lugar, destacando a los primeros y ocultando a los segundo.

Carlos Rodríguez Braun, Estado contra mercado, Madrid,  Grupo Santillana de Ediciones, S.A. 2000, pp. 78-79

Esa dependencia del hombre con respecto a las cosas materiales es la raíz del valor económico – Menger

Esa dependencia del hombre con respecto a las cosas materiales es la raíz del valor económico. Esa relación de dependencia del hombre da lugar a que surja, recíprocamente, una relación real de conveniencia de las cosas materiales al hombre: «Resulta ahora claro que la existencia de necesidades humanas insatisfechas es la condición de todas y cada… Continue reading Esa dependencia del hombre con respecto a las cosas materiales es la raíz del valor económico – Menger

Eugenio Domingo Solans, en el prólogo al libro Economía a vuelapluma, puso por escrito esta confidencia personal:

Me contaba mi padre que Von Mises decía a sus amigos que para saber economía debían también estudiar sociología, psicología, matemáticas, derecho y demás disciplinas relacionadas. Uno de sus alumnos le replicó: “No pretenderá Ud. que yo me ponga a estudiar todas estas ciencias, cuando lo que quiero es ser economista”. A lo que el maestro austriaco contestó: “Claro que no, siempre que Ud. no pretenda ser un buen economista”

Eugenio Domingo Solans. Prólogo al libro de José Juan Franch, Economía a vuelapluma. Madrid, Ediciones Eilea, 1996, p. 19

 

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